Hace tiempo, hice un blog con la finalidad de poder expresarme y redactar mis sentimientos y vivencias, un lugar dónde cualquiera pudiera compartir, expresar, vivir. Pero de eso hace un tiempo ya, aproximadamente unos dos años, y según he leido recientemente en un libro, cada uno tenemos un nombre original, un nombre que no es el que nos ponen nuestros padres.
Este es un nombre que expresa lo que somos, lo que hemos vivido y sentido. Un nombre capaz de dominarnos y capaz de herir. A pesar de todo, este puede cambiar, según como evolucionamos a los largo de nuestra vida, o mejor dicho, como evoluciona nuestra personalidad. Yo creo que si que existe, pero no en forma de nombre. No es nada
material, sino algo nuestro, algo que tenemos dentro: nuestra esencia. Por esta razón decido hacer un nuevo blog, no con la finalidad de tener millones de visitas, sinó unicamente un espacio donde vaciar la mente. Me he dado cuando de que cuando miramos artás, vemos unos nños, seguramente al margen de la realidad, sin ver todo aquello que tienen delante, pero...
¿Que vemos cuando nos miramos ahora?
La vida pasa, los amigos van y vienen, la experiencia ayuda, los conocimientos enriquecen y todos cambiamos, nuestros nombres cambian.
No obstante, estoy cansado. Cansado de los estereotipos: seres que corroen las mentes y a algo mucho más superior a estas, la libertad. No digo que yo núnca juzgue, pero es eso de lo que me arrepiento. En vez muchas veces de ayudar, pisoteamos y en vez de apoyar, traicionamos. Aún y todo, por desgracia, todos estos momentos nos hacen aprender más, tal vez, que los felices, aquellos en los que nos sentiemos en una verdadera burbuja que protege nuestro ser.
Quiero ir encontrando en este camino llamado vida mi nombre, encontrar mi propia palabra, tal como ocurre en la historia "Come Reza Ama" (libro y película que recomiendo sin dudarlo un segundo). En esta, su protagonista busca encontrar la chispa de su vida, encontrar la paz interior y su propia palabra. Parte de esta historia tiene lugar en un país magnífico, Itália, y fue cuando aprendí un concepto que me encantó: "Dolce Farniente", o lo que es lo mismo, el placer de no hacer nada. Un placer por vivir sin agobios, preocupaciones, en una propia felicidad.
Ha sido a través de esta palabra por lo que he decidido llamar este pequeño e insignificante blog como Dole Libertà, puesto que quiero un mundo libre, en que sea dulce vivir sin pensar en el daño que puedan causar los demás.